Pocas cosas son tan delatoras de la edad como unas bolsas marcadas y unas patas de gallo pronunciadas. Amelia, harta de parecer mayor por estas dos causas, se sometió a una blefaroplastia en la Clínica Ime de Madrid (www.imestetico.es).
El resultado, salta a la vista: una mirada más clara, más limpia, más joven, una piel más lisa y, en definitiva, muchos menos años encima










